Matices

La sala de Arteterapia

La sala de arteterapia es el espacio donde se establece la relación terapéutica entre el paciente y el arteterapeuta.
Esta sala ejerce como espacio simbólico en el que el paciente podrá desplegar su inconsciente manifestado en la transferencia y en la obra plástica.
Para que este espacio potencial (winnicott, 1972) pueda efectuarse se requiere de un encuadre firme que afiance la confianza del paciente al espacio de arteterapia.

El encuadre lo proporciona una serie de limites que crean estructura como por ejemplo pactar una misma hora semanal para la sesión, que esa hora sea del paciente, que dure lo mismo cada vez y que haya un compromiso por las dos partes de asistir a la hora y día programado. Esto hará que haya un espacio mental reservado para el espacio de arteterapia permitiendo depositar en él cualquier vivencia o sentimiento que genere conflicto para luego llevarlo a sesión.

La repetición en arteterapia, como en las demás psicoterapias, es imprescindible para hacer un buen trabajo terapéutico. Será en la repetición y en la secuencia que se establezca de una sesión a la siguiente, lo que que permitirá dar sentido a la terapia. Hacer serie, igual que con el arte, nos permite ordenar y dar sentido. Encontraremos en esta serie puntos en común y diferencias que nos ayudarán a significar y dar nuevos sentidos.

El terapeuta proporcionará seguridad y contención asegurando la confidencialidad de la relación terapéutica y de las obras efectuadas dentro de la sala. Las obras se guardarán a buen recaudo dentro del espacio de arteterapia hasta la finalización de la terapia. Será en este momento cuando el paciente podrá elegir qué obras quiere llevarse consigo, qué obras querrá destruir y qué obras dejará a la arteterapeuta.

 

Carolina Bortheiry 

Arteterapeuta ATe/FEAPA

Psicoterapia por el arte