Silvina Mosquera - Carmen Montolio

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Problemas con mi hijo adolescente

Problemas con mi hijo adolescente

Mi hijo de 15 años miente de manera compulsiva y se cree sus propias mentiras para destacar. Este verano lo pillaron robando en un centro comercial y lo acabaron deteniendo, repite curso de nuevo, no consigo que se centre en nada. Hablo con él y le explico la importancia de labrarse un futuro, de no mentir y me escucha y a todo me dice si mamá, tienes razón tengo que cambiar, voy a cambiar, pero este cambio nunca llega, y de nuevo vuelven los problemas escolares, las mentiras y los engaños. Se mete en problemas de manera automática, le encantan los chismes y ser el centro de atención de todo, realmente no se qué hacer con él para que reaccione, me encuentro desesperada, porque no quiero que se pierda definitivamente.

Responde: Silvina Mosquera.

El término adolescencia significa crecer, e implica transformaciones en muchas esferas. Vivir con un adolescente plantea uno de los desafíos más difíciles para las familias, los jóvenes se enfrentan a cambios hormonales y a un mundo cada vez más complejo. Se sienten incomprendidos y como resultado, se enfadan, se sienten solos ante problemas complejos de identidad, presiones de sus compañeros, conducta sexual y consumo de sustancias. Los padres se sienten frustrados y enfadados porque su hijo parece no responder a la autoridad y los métodos educativos que funcionaron hasta ahora ya no tienen la misma eficacia. De ahí que se generen todo tipo de conflictos entre padres e hijos,  debido a las restricciones horarias, elección de amigos, el tiempo que pasa con ellos y quita a la familia, el desempeño escolar, citas, sexualidad, aspecto, conductas autodestructivas, etc. La tarea del adulto debe estar orientada a reducir la dependencia hacia los padres y promover más responsabilidad e independencia. Pero esto no es fácil,  ya que no es un niño, y relativizar y ejercitar la resilienciaen este momento es una ardua tarea.

Es importante empezar a averiguar qué le pasa, por una lado sabemos que atraviesa el duelo por la infancia perdida y los padres de su niñez, que ahora le exigen nuevas responsabilidades. Las conductas de tu hijo se deben probablemente a varias razones, entre ellas la necesidad de privacidad, de esconder sus actividades, a situaciones que vive como intolerables y no sabe cómo explicarlas, búsqueda de aprobación o admiración de los demás para tratar de mejorar su autoestima y fracasos personales. Apoya a tu hijo mediante el establecimiento de límites a la vez que creas una vía de diálogo intentando entender y hacerle ver y reconocer sus emociones. Muéstrale que comprendes su sufrimiento, pero piensa que los sermones, agresiones y castigos permanentes no solucionan el problema. Si hay algún padre o familiar con quien se identifique y pueda ejercer una función paterna pídele que se acerque a tu hijo y le estimule positivamente en aquellas actividades que se le dan bien.

La confianza se gana cuando se da la posibilidad de crear un clima de intimidad en el que la familia se siente cómoda sin miedo a expresar los sentimientos porque pueda aparecer una reacción defensiva u ofensiva de quien escucha. De la actitud que tu manifiestes, como explicaElsa Punset en este artículo, dependerá la capacidad de tu hijo para sentir que contigo sí se puede hablar. Da a tu hijo la oportunidad de tener éxito en diferentes proyectos para ayudarlo a construir confianza en sí mismo. Dale un buen ejemplo manteniendo la diferencia generacional: hay una edad para salir de discotecas y otra para ser padres, los padres no son colegas, esto confunde y desequilibra, los padres deben ejercer su función  para dar seguridad a sus hijos. Explícale que debe fijarse metas razonables y que recuerde que si pudo lidiar satisfactoriamente con dificultades en el pasado, puede ahora y esos desafíos pasados lo ayudan a desarrollar la fortaleza para manejar desafíos futuros. Ayúdale a que aprenda a confiar en sí mismo para resolver los problemas y tomar las decisiones adecuadas, a tomar la vida con humor y a reírse de sí mismo. No está de más consultar con un profesional para que te oriente en esta nueva etapa de tu maternidad.

http://apol.fundacionmapfre.org/36331/problemas-con-mi-hijo-adolescente/